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Papa Francisco presidió la Jornada Mundial de la Juventud en Cracovia


Jóvenes de 187 países del mundo participaron, entre el 26 y el 31 de julio, en la Jornada Mundial de la Juventud 2016, realizada en la ciudad polaca de Cracovia. Además, el pontífice visitó lugares emblemáticos y participó en distintas ceremonias. Revisa el resumen del evento.

Entre el martes 26 y el domingo 31 de julio se realizó la Jornada Mundial de la Juventud 2016, en Cracovia. Fue liderada por el Papa Francisco y participaron en ella cientos de miles de jóvenes provenientes de distintos países del mundo.

Nuestro país fue representado por más de 1.500 jóvenes, de diversas parroquias, movimientos, universidades, colegios e instituciones de Iglesia.

Aquí te presentamos un resumen de este gran evento eclesial: 

Jueves 28 de julio: Bienvenida al Papa Francisco

En su saludo a los 600 mil asistentes, el Santo Padre preguntó a los jóvenes: “¿Quieres una vida plena? Empieza a dejarte conmover, porque la felicidad germina y aflora en la misericordia, esa es su respuesta, su invitación, su desafío, su aventura: la misericordia”.

Además, Francisco rezó por este tiempo de encuentro con el Señor: “En estos días de la Jornada Mundial de la Juventud, Jesús quiere entrar en tu casa, en mi casa, en la casa de cada uno de nosotros. Nos mirará en nuestras preocupaciones, en nuestro andar acelerado. Que sean días para Jesús, para escucharlo”.

Continuó: “Señor lánzanos a la aventura de la misericordia, a la aventura de construir puentes y derribar muros, sean cercos y alambres, lánzanos a la aventura de socorrer al pobre, al que se siente solo y abandonado, al que no encuentra un sentido a su vida”.

Entre los cantos y la alegría de los jóvenes, el evento tuvo su momento culmen con la llegada y el encuentro con el Papa Francisco. Contó con músicas y danzas típicas del lugar que expresban la acogida del pueblo polaco a los jóvenes de todo el mundo, y con el desfile de grupos de jóvenes que presentaban al Papa las banderas de los diversos continentes y las fotografías de los santos "Testigos de Misericordia": San Vicente de Paúl por Europa, la beata Madre Teresa de Calcuta por Asia, Santa María MacKillop (también llamada Santa María de la Cruz), por Australia y Oceanía, Santa Josefina Bakhita por África, San Damián de Molokai por América del Norte y la Beata Maria Rita Lopes Pontes de Sousa Brito, llamada hermana Dulce por América del Sur.

"Es Jesús quien nos ha convocado a esta 31 Jornada Mundial de la Juventud; y es Jesús quien nos dice ‘Felices los misericordiosos, porque encontrarán misericordia’" (Mt 5,7) les dijo el Papa a los jóvenes, después de haber agradecido a todos por la calurosa acogida. En las palabras que les dirigió, el pontífice les hizo presente que es "un regalo del cielo" poder ver que, con sus cuestionamientos, los jóvenes buscan hacer que las cosas sean diferentes, y afirmó además que la Iglesia hoy los mira y quiere aprender de ellos, para renovar su confianza en que la Misericordia del Padre tiene rostro siempre joven y no deja de invitar a todos a ser parte de su Reino. 

La misericordia siempre tiene rostro joven, porque un corazón misericordioso se anima a salir de su comodidad, sabe ir al encuentro de los demás y logra abrazar a todos, explicó el Papa Francisco, y confesó asimismo el dolor que le genera encontrar a jóvenes que parecen haberse "jubilado antes de tiempo", o a los que dejan la vida buscando el "vértigo" por caminos oscuros, detrás de falsos vendedores de ilusiones.

"¿Quieren para sus vidas ese vértigo alienante o quieren sentir esa fuerza que los haga sentirse vivos, plenos?", les preguntó el Pastor y Guía de la Iglesia Universal, quien dio a los jóvenes un mensaje muy claro: "para ser plenos, para tener fuerza renovada, hay una respuesta: no es una cosa, no es un objeto, es una Persona y está viva, y se llama Jesucristo". "Jesucristo es quien sabe darle verdadera pasión a la vida, Jesucristo es quien nos mueve a no conformarnos con poco y a dar lo mejor de nosotros mismos; es Jesucristo quien nos cuestiona, nos invita y nos ayuda a levantarnos cada vez que nos damos por vencidos. Es Jesucristo quien nos impulsa a levantar la mirada y a soñar alto".

Viernes 29 de julio: Visita a Auschwitz y Vía Crucis

El viernes 29 de julio fue una jornada emotiva en la visita del Papa a Polonia. En la mañana recorrió en completo silencio el antiguo campo de concentración nazi de Auschwitz. Luego visitó el Hospital de Niños Cracovia-Prokocim, concluyendo con el multitudinario Vía Crucis en el que estuvieron presentes miles de jóvenes de Chile.

En silencio y solo. Así recorrió el papa Francisco las calles de los campos de Concentración de Auschwitz y Birkenau, distantes unas dos horas de Cracovia. Allí el pontífice entró al patio en frente del Bloque 11, donde se llevaron a cabo miles de ejecuciones. Luego encendió una pequeña lámpara que había traído desde el Vaticano, y tocó la famosa pared donde tantos hombres y mujeres fueron ejecutados.

En la noche, se unió a casi un millón de jóvenes en la procesión de la Cruz realizado en el parque Blonia de Cracovia.

La cruz fue llevada por representantes de una docena de asociaciones y comunidades de caridad. Cada una de las estaciones relevó los problemas que enfrenta el mundo de hoy, como la pobreza, el hambre y el sufrimiento, entre otros.

En su mensaje a los jóvenes, entre los que se encontraban miles de chilenos, el papa señaló: "Nuestros hermanos y hermanas de Siria que han huido de la guerra." "Les damos la bienvenida con amor fraterno y sentimientos cálidos", declaró el Papa.

El Santo Padre valoró la importancia de vivir este Año Santo de la Misericordia y recordó que las obras corporales y espirituales “nos ayudan a abrirnos a la misericordia de Dios, a pedir la gracia de comprender que sin misericordia no se puede hacer nada”.

Además, invitó a los peregrinos a ser protagonistas del servicio hacia los más necesitados: “Hoy la humanidad necesita hombres y mujeres, y en especial jóvenes como ustedes, que no quieren vivir sus vidas a medias, dispuestos a entregar sus vidas para servir generosamente a los hermanos más pobres y débiles, a semejanza de Cristo, que se entregó completamente por nuestra salvación”, dijo.

“La vía de la cruz es la única que vence al pecado, el mal y la muerte, porque desemboca en la luz radiante de la resurrección de Cristo, abriendo el horizonte a una vida nueva y plena. Quien la recorre con generosidad y fe, da esperanza y futuro a la humanidad”, concluyó. 

Sábado 30 de julio: Vigilia en el Campus Misericordiae

El sábado 30 de julio, millones de jóvenes peregrinaron hasta el Campus Misericordiae donde se desarrolló la vigilia previa al cierre de la Jornada Mundial de la Juventud, JMJ Cracovia 2016. En un potente mensaje, el papa llamó a los jóvenes a “no vegetar” en el mundo, y los chilenos presentes se sintieron impulsados a construir un país con menos corrupción, desigualdad y mayor compromiso por los que más sufren.

En su mensaje a los 1.6 millones de jóvenes presentes en la gigantesca explanada, el papa Francisco señaló: “Venimos desde distintas partes del mundo, de continentes, países, lenguas, culturas, pueblos diferentes. Somos «hijos» de naciones, que quizá pueden estar enfrentadas luchando por diversos conflictos, o incluso estar en guerra”.

A lo que más adelante agregó: “Nosotros ahora no vamos a gritar ahora contra nadie, no vamos a pelear, no queremos destruir, no queremos insultar. Nosotros no queremos vencer el odio con más odio, vencer la violencia con más violencia, vencer el terror con más terror. Nosotros hoy estamos aquí, porque el Señor nos ha convocado. Y nuestra respuesta a este mundo en guerra tiene un nombre: se llama fraternidad, se llama hermandad, se llama comunión, se llama familia”.

Reflexionando sobre el miedo que paraliza a muchos, el pontífice expresó: “Sentir que en este mundo, en nuestras ciudades, en nuestras comunidades, no hay ya espacio para crecer, para soñar, para crear, para mirar horizontes, en definitiva para vivir, es de los peores males que se nos puede meter en la vida. La parálisis nos va haciendo perder el encanto de disfrutar del encuentro, de la amistad; el encanto de soñar juntos, de caminar con los demás”.

Por ello el papa desafió a la multitud: “Quieren ser jóvenes adormentados, embobados y atontados? Quieren que otros decidan el futuro por ustedes, quieren estar despiertos, quieren luchar por su futuro, no están muy convencidos, ¿quieren luchar por vuestro futuro?”

“No vinimos a este mundo a «vegetar», a pasarla cómodamente, a hacer de la vida un sofá que nos adormezca; al contrario, hemos venido a otra cosa, a dejar una huella”, manifestó Francisco a la muchedumbre.

Por ello el papa, luego expresó con firmeza: “Amigos, Jesús es el Señor del riesgo, del siempre «más allá». Jesús no es el Señor del confort, de la seguridad y de la comodidad. Para seguir a Jesús, hay que tener una cuota de valentía, hay que animarse a cambiar el sofá por un par de zapatos que te ayuden a caminar por caminos nunca soñados y menos pensados, por caminos que abran nuevos horizontes. Ir por los caminos siguiendo la «locura» de nuestro Dios que nos enseña a encontrarlo en el hambriento, en el sediento, en el desnudo, en el enfermo, en el amigo caído en desgracia, en el que está preso, en el prófugo y el emigrante, en el vecino que está solo. Ir por los caminos de nuestro Dios que nos invita a ser actores políticos, pensadores, movilizadores sociales. Que nos incita a pensar una economía más solidaria. En todos los ámbitos en los que ustedes se encuentren, ese amor de Dios nos invita llevar la buena nueva, haciendo de la propia vida un homenaje a él y a los demás”.

Domingo 31 de julio: Santa Misa de envío en el Campus Misericordiae

El domingo 31, casi dos millones de jóvenes se unieron en oración en lo que fue la última actividad de la Jornada Mundial de la Juventud, JMJ Cracovia 2016. En su homilía el papa señaló que por seguir a Jesús “pueden que los juzguen como unos soñadores, porque creéis en una nueva humanidad, que no acepta el odio. No os desaniméis”. Al finalizar la Eucaristía, Francisco anunció que en 2019 Panamá será la sede de la próxima JMJ.

Tras toda una noche de vigilia en el inmenso Campus Misericordiae, casi 2 millones de jóvenes hicieron oración hasta las 10:00 hrs., en espera de la Eucaristía presidida por Francisco.

Uno de los momentos especiales fue la renovación de las promesas bautismales en la que representantes de los diferentes continentes portaron bufandas blancas con la fecha de su bautismo (escenificando el bautismo de Polonia hace 1050 años).

El papa Francisco, al comienzo de su homilía refiriéndose al texto del encuentro entre Jesús y Zaqueo, señaló: “Jesús desea acercarse a la vida de cada uno, recorrer nuestro camino hasta el final, para que su vida y la nuestra se encuentren realmente”.

“Dios nos ama tal como somos, y no hay pecado, defecto o error que lo haga cambiar de idea. Para Jesús —nos lo muestra el Evangelio—, nadie es inferior y distante, nadie es insignificante, sino que todos somos predilectos e importantes: ¡Tú eres importante! Y Dios cuenta contigo por lo que eres, no por lo que tienes: ante él, nada vale la ropa que llevas o el teléfono móvil que utilizas; no le importa si vas a la moda, le importas tú. A sus ojos, vales, y lo que vales no tiene precio. Nos ayudará pensar que nos ama más de lo que nosotros nos amamos, que cree en nosotros más que nosotros mismos, que está siempre de nuestra parte, como el más acérrimo de los «hinchas».” afirmó el papa.

Insistiendo en el concepto de no quedar paralizados por el miedo o el que dirán, Francisco agregó: “Nuestro Padre «hace salir su sol sobre malos y buenos» (Mt 5,45), y nos invita al valor verdadero: ser más fuertes que el mal amando a todos, incluso a los enemigos. Puede que se rían de vosotros, porque creéis en la fuerza mansa y humilde de la misericordia. No tengáis miedo, pensad en cambio en las palabras de estos días: «Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia» (Mt 5,7). Puede que os juzguen como unos soñadores, porque creéis en una nueva humanidad, que no acepta el odio entre los pueblos, ni ve las fronteras de los países como una barrera y custodia las propias tradiciones sin egoísmo y resentimiento. No os desaniméis: con vuestra sonrisa y vuestros brazos abiertos predicáis la esperanza y sois una bendición para la única familia humana, tan bien representada por vosotros aquí”.

Finalmente, poco antes de las 12:00 horas y tras agradecer al pueblo polaco y a Cracovia por organizar esta jornada, el papa anunció que Panamá en 2019 será el país que acogerá el próximo encuentro de la juventud a nivel mundial, lo que fue acogido con alegría por los países latinoamericanos. Tras dicho momento, el pontífice entregó la bendición final a la multitud reunida y les envío a sus países nuevamente con el desafío de dejar huella en el mundo.

 

Fuentes: Iglesia de Santiago y Radio Vaticana.

       
























 

PARROQUIA
SAN JUAN APOSTOL
DE VITACURA